Por Magaly Zapata
Hoy sábado 15 de agosto se inauguró la Feria del Torero Aficionado en la plaza de toros La Esperanza de Lurin. Triunfador de la jornada fue Rafael Espinoza que pasa a la final. Fernando Rubio quedó en segundo lugar según votación del jurado. Se lidiaron vacas de San Valentín de Chumbivilcas que en su mayoría, salvo dos se iban al cuerpo, ofrecieron posibilidades en tanto y en cuanto los aficionados prácticos tuvieran el bagaje necesario para hacerse con sus embestidas. Lamentable que en el caballo tuvieran comportamiento de mansas salvo las dos primeras. En cuanto a los aguantes repartidos en dos turnos, de 6 y 4 respectivamente, mostraron buen nivel técnico solventando y plantando cara de ser el caso. Garbanzo negro para Avendaño que ante la imposibilidad la vio volver a los corrales pero contará con otra oportunidad en siguiente fecha. Recibió reconocimiento Alejandro Vélez. Mención aparte merece el matador de toros Julio Alguiar que participó como director de lidia del tentadero y se echó la de cierre, basta y fea, correosa que le sirvió de entrenamiento por lo difícil que era andarle delante. L domeñó. Mañana domingo hay 9 más. Conmigo será hasta Huamachuco.
PRIMER GRUPO
La primera fue para Daniel Ayala. Se vencia un poco. Recibió 3 varas. No humilla. Se mueve. La toreó bien por derecha pero no se acopló por la izquierda.
Segunda para Julio Herrera colorada. Buena vaca la entendió bien con temple y pausas por derecha.
Tercera para Rafael Espinoza, bien con el capote salió a buscar la rítmica embestida buenos naturales con temple y gusto. Muy buena la vaca, noble con clase y ritmo.
Cuarta para Fernando Rubio. Se le vio evolución. Bien finalmente entendió a la vaca y metió en muleta por izquierda lo mejor fueron los naturales de uno en uno pero con gusto, recreándose.
Quinta para Ana Lucía bien con la muleta, la vaca se movió con nobleza, templó siempre bien colocada. Se le vio gran evolución.
Sexta de Avendaño, aviesa que se iba al cuerpo, fue devuelta.
SEGUNDO GRUPO
La primera fue para Lucho Herencia que pechó con una rajada que no quiso entrar al trapo. Porfió y algunos buenos y aislados muletazos le robó.
La segunda fue para Elmer Pajuelo que lanceó a gusto con el capote y empezó a ver que se desplazaba. Se confió en muleta y pudo conducir por abajo las embestidas.
La tercera fue para David Vélez, defensor del título del 2025. La suya fue dura. Parecía que iba y al tercer lance empezó a echar las manos por encima de la esclavina del capote. De ahí en más, le costó domeñar y no pudo lucirse ni estar a gusto.
La cuarta fue para Arturo Gamarra que también mostró evolución en su tauromaquia. Recibió golpe al refugiarse en burladero nada más salir para el saludo capotero pero se vino arriba y dibujó tres buenos lances a pies juntos ganando terrenos a los medios, jaleados. La brocha se movió con nobleza y por abajo tomaba los vuelos de la muleta, faena derechista con temple e intención de expresar un toreo encajado y a compás. Lamentable que con la zocata apenas un natural trazó porque la vaca respondía.