miércoles, 15 de julio de 2026
ACHO 2026 || LANZARON CARTELES DE LA FERIA SEÑOR DE LOS MILAGROS 2026
PRENSA || TOROS EN LA RAZÓN DE LA SEMANA
Manzanares consolida a Bambamarca entre las grandes ferias del Perú
Por Magaly
Zapata
Bambamarca celebrará del 18 al 20 de julio su feria Santísima Virgen del Carmen que ostenta una dimensión especial con la presencia de un dinástico, santo y seña de la tauromaquia más exquisita: 𝐉𝐨𝐬𝐞́ 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐌𝐚𝐧𝐳𝐚𝐧𝐚𝐫𝐞𝐬.
Hijo del maestro que fuera Torero de Lima, por sus escapularios y por el gran cariño que nos tuvo. Josemari toreará el 20 para dar brillo a un cartel de figuras. Lo hará con su ahijado, nuestro artista Joaquín Galdós, celebrando la alternativa que le dio en Francia hace 10 años.
Por ello buscamos al artífice, 𝐅𝐚𝐛𝐫𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐕𝐚́𝐬𝐪𝐮𝐞𝐳, joven emprendedor que los últimos años organiza el serial. “No fue fácil, fue un reto importante y conseguirlo fue el resultado de varios meses de planificación y conversaciones con su apoderado. Siempre tuve la convicción que Bambamarca merecía un acontecimiento de esta magnitud y trabajé con ese objetivo hasta hacerlo realidad; quiero expresar también mi sincero agradecimiento a la familia Galdós por el valioso apoyo brindado durante las conversaciones y gestiones que contribuyeron a hacer posible este acuerdo; de manera muy especial a mi padre, por la consideración y la confianza brindada, y a mi madre, quien ha estado a mi lado en cada paso de este camino; su apoyo incondicional, su confianza y sus consejos han sido fundamentales, y puedo decir con total sinceridad que nada de esto habría sido posible sin ella”.
Nos cuenta que la presencia de este dinástico es “un acontecimiento muy importante por su trayectoria, por la historia de su apellido dentro de la tauromaquia” pero que “el verdadero valor está en el conjunto del cartel con toreros de la talla de Miguel Ángel Perera, Fernando Adrián, Manuel Escribano, José Garrido y Joaquín Galdós, todos con méritos propios y una trayectoria que respalda su presencia en nuestra feria; mi objetivo nunca fue depender de un solo nombre, sino ofrecer 3 tardes de máxima categoría, donde cada cartel tenga identidad y atractivo para la afición”.
A los ojos de los aficionados sería la más ambiciosa y para 𝐕𝐚́𝐬𝐪𝐮𝐞𝐳, en su 3er año a cargo, es el propósito desde el día 1: “que cada edición fuera mejor que la anterior, y posicionar a Bambamarca dentro de las grandes plazas taurinas del Perú despertando el interés de las nuevas generaciones”.
En lo personal, dice que es una forma de rendir homenaje a la memoria de su abuelo, 𝗱𝗼𝗻 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗩𝗮́𝘀𝗾𝘂𝗲𝘇 “su pasión por esta tierra y por nuestras tradiciones sigue siendo una inspiración para continuar trabajando con la misma ilusión y compromiso”.
La respuesta de la afición de diversas partes del país es positiva “la recibo con enorme gratitud y nos motiva a seguir con la misma responsabilidad y compromiso de ofrecer una feria a la altura de las expectativas generadas, confiamos que Bambamarca volverá a demostrar por qué ocupa un lugar importante en el calendario taurino nacional”.
Bambamarca se
inundará del arte mediterráneo del alicantino. Como las olas del Mediterráneo, mi
memoria divaga hasta esa media altura manzanarista de Acho 2024. Un toreo con
denominación de origen. El ritmo y el compás que murmullan en su muleta cuando
acaricia las orillas de ese mar profundo que es el toreo clásico, eterno.
DATO: Manzanares será el 2o alicantino
que haga el paseíllo en Bambamarca. El 1º fue Julio Martínez, en 1997 actuó 2
tardes, cortó 3 orejas en su presentación y 4 en el conjunto. Martínez me
recuerda otro detalle con especial cariño: aquella tarde vistió un traje azul y
oro que «me había regalado el maestro Manzanares (padre)». Vericuetos de
la vida.
martes, 14 de julio de 2026
BRINDIS CON MUCHA CARGA EMOCIONAL Y LAZOS HISTÓRICOS ENTRE LA FAMILIA GALÁN Y PERÚ
REDES || SAN JOSÉ DEL MONTE Y EL EMBARQUE DE SUS TOROS PARA BAMBAMARCA
lunes, 13 de julio de 2026
RIMAC || ACHO SE RESPETA
Por Magaly Zapata
Acho se
respeta. No sólo porque sea la plaza más antigua de América ni porque sea
Monumento Histórico, sino porque representa una forma de entender la
tauromaquia basada en el rigor, el rito y la verdad. Por eso resulta doloroso
escribir estas líneas tras el festival celebrado ayer.
Acho se
respeta. Aunque ciertos "turistas", en el viejo decir de Acho,
concurran ansiosos por volver a la plaza y acepten lo que les echen, y también ciertos toreros trágalas, dispuestos
a anunciarse con tal de pisar Acho, aun teniendo que venir con su pan o, mejor
dicho, con su toro regalado bajo el brazo, insisto: Acho se respeta, señores.
Esta es una crónica que no quisiera escribir, pero hay cosas que deben quedar
escritas. El fin no justifica los medios.
Por eso no hubo el sorteo de rigor por la mañana, con anuencia de Usía. El público pidió el cambio de un toro. No se hizo porque, según la tablilla de los patios, no había sobreros disponibles. Otra negligencia de la autoridad. En el saco de responsabilidades encajan el organizador De Vuelta al Ruedo, quien cedió o alquiló la Catedral del Toreo de América para estos fines; y, cómo no, el alcalde del Rímac, cuyo representante, elegido para ocupar el palco ejerciendo de juez de la corrida —el mismo que suele serlo de la Feria del Señor de los Milagros—, dio pase a ganaderías sin historial ni procedencia conocida y, peor aún, concedió orejas a mansalva sin tener los ojos puestos, por ejemplo, en la colocación del acero que, en el caso del español Pérez Mota, salió más de una cuarta por el costillar. Si la petición no fue mayoritaria, su criterio taurino debió poner las cosas en su sitio.
Qué nos
queda decir del indulto, que terminó siendo un insulto y un irrespeto a la
historia de Acho y a la categoría que los taurinos pretendemos preservar.
Porque un indulto nace del clamor del tendido, de una petición mayoritaria,
casi unánime, que reconoce la excepcionalidad de un toro. Luego corresponderá
al ganadero o a su mayoral valorar si ese toro merece volver al campo; esa es
también su responsabilidad como criador. Pero lo sucedido aquella noche estuvo
lejos de eso. Eran más los que se manifestaban en contra.
Me queda la
imagen de un empleado de Acho corriendo por el callejón, camiseta blanca en
mano, soliviantando los tendidos. Todo ello en la nocturnidad de una tenue luz,
con escasos reflectores, mientras el público debatía airadamente el no al
indulto. El palco, presuroso, sacó el pañuelo, y más prisa aún tuvo su torero,
que simuló ipso facto la suerte suprema.
Me queda la sensación de un indulto impulsado desde fuera del cauce natural de la Fiesta, más cercano a la necesidad de cerrar un festival con un triunfo añadido que al reconocimiento espontáneo de una bravura excepcional. Cuando el rito se utiliza como argumento de promoción, pierde su valor y queda deslegitimado. Entiendo que en los festivales el baremo se flexibiliza; pero lo de ayer hace daño y tira abajo el pedestal sobre el cual queremos ver y mantener a nuestra Acho del alma, en su atalaya de tradición.
Lo que digo
no es nada nuevo. Es seguir las huellas de quienes antes que nosotros
defendieron la integridad del espectáculo. Recuerde usted la palabra de Zeñó
Manué, acérrimo defensor de la pureza de la Fiesta, cuando en su libro Tendido
5, Barrera 25 evocaba a don Fausto Gastañeta, cuyo nombre lleva la calle
aledaña a Acho y quien firmaba como “Que se vaya”, aquel grito del público
limeño de otros tiempos en los tendidos de la Plaza de Acho cuando un torero,
un ganadero o un juez de plaza realizaba una mala labor. Don Fausto fue quien
le dejó a Zeñó Manué la página taurina del decano tras su muerte en 1945,
continuando así una tradición de crítica y exigencia.
De su
pluma, Zeñó Manué recordaba aquella prosa irónica y amena en la que Gastañeta
se burlaba abiertamente del toreo de relumbrón, de los lances de mentirijillas
de los trágalas, y zahería sin contemplaciones la escasa —o ninguna— casta de
los cornúpetas y la tontería de los cuneros.
Hogaño,
habiendo transcurrido varias décadas desde aquellos tiempos, poco parece haber
cambiado. O demasiado se ha chabacanizado el espectáculo fuera de la Feria del
Señor de los Milagros. Un horror. Acho debe ser referente de exigencia y rigor
del rito, santo y seña de la más pura tradición.
De eso poco
existe ya. Está visto y comprobado que con eventos como este poco o nada se
puede sostener del tronío y la categoría que durante 260 años han forjado la
grandeza taurina de este recinto único en el mundo, por su hermosa
arquitectura, que se yergue como pandereta de octógonos sobre la arena de un
tiesto tendido al sol; acendrado Monumento Histórico y orgullo nuestro por los
siglos de los siglos.
TORO A TORO
El cartel
estuvo conformado por los españoles Octavio Chacón y Pérez Mota, los peruanos
Paco Céspedes y Fernando Villavicencio, Calita de México y el Colombia do Franco Salcedo. De los
ejemplares lidiados desgajaremos en toro a toro.
1o de
Imperio Bravo para Chacón. No tuvo
recorrido. Echaba las manos arriba. Tuvo poca fuerza. Se escupió del caballo de
picar y a la muleta llegaba vencido. No quería salir de las rayas a la faena de
limitó a un trasteo con porfia sustentado en el oficio del andaluz. Muleta
retrasada y montarse. Pincha y defectuosa.
Vuelta al ruedo.
3o de Villa Hermosa feo salinero para Pérez
Mota. Un aparente terciado
mayorsito. De 1 en 1 y cruzado para que
no se revuelva pronto sobre las manos y más de una vez casi se lo lleva. Se aplaudió el esfuerzo. Pincho y tras
enjaretar el acero que asomó por el costillar lo dicho arriba. Oreja de palco.
5o de Valle Bravo Canta. Novillito algo basto pero que tuvo la virtud de desplazarse y aunque a media altura y salirse suelto en el capote se dejó ver. Algunos lances de Fernando Villavicencio. En muleta metió por abajo los pitones y rebosándose se colocaba para seguir acometiendo pero la intermitencia en la convicción solo y solo si le dejaba la muleta puesta surgía el toro en redondo y ligado que fue muy poco. Estocada trasera y tendida. Leve petición y oreja.
6o de Santa Cruz de Costuro para Franco Salcedo. Señalado en varas. Bien Camucho que saludó en banderillas. Y llegó justo de fuerzas a la muleta que siempre estuvo retrasada por su corta y noble embestida. Trasteó aseado en series cortas. Y luego sucedió el soliviantado indulto que aunque con más negación que gente a favor el Usía una vez más hizo lo que él y el enajenado del callejón hubiera tenido encargado.
Cinco
orejas concedidas, con calado real solo una: la de Calita. El resto,
generosidades
de Acho y sus autoridades. Para mayor inri, habrá notado usted
que no reseño la suerte de varas. Una parodia. Y en Acho, pecado mortal. Ya lo
decía Zeñó Manué: es necesario el toro y la Fiesta brava en su integridad para
que no se quiebre el drama y no pierda su esencia. O la salvamos íntegra o se
derrumba hacia la parodia.
FICHA:
Rimac, Acho, Domingo 12 de julio Festival. Toros de Imperio Bravo, rajado; Las
Nubes, malo; Villa Hermosa, cierto peligro; Pilar de Achacota, corto de vencía;
Valle Bravo Canta, noble y repetidor; Santa Cruz de Costuro, noble poca fuerza,
indultado. Octavio Chacón (Esp) vuelta; Paco Céspedes (Perú) silencio; Pérez
Mota (Esp), oreja; Calita (Méx) oreja; Fernando Villavicencio (Per) oreja;
Franco Salcedo (Col) 2 simbólicas y puerta grande.
viernes, 10 de julio de 2026
PAMPLONA || SIN FUELLE LOS TOROS SIN TROFEOS LA TERNA
REDES || TORO 338 DE SAN JOSÉ DEL MONTE PREMIADO EN LAJAS
PAMPLONA || ROCA REY Y DE MIRANDA A HOMBROS AYER
miércoles, 8 de julio de 2026
JOAQUIN CARO DE TIENTA
lunes, 6 de julio de 2026
PRENSA || TOROS EN LA RAZÓN
La Feria de
Chota se instala en la primera línea de la América taurina
Por Magaly
Zapata
La Feria de
Chota 2026 queda inscrita como la edición más ambiciosa y una de las más
importantes de su historia reciente. La apuesta de Producciones La Esperanza
por ampliar el serial a cuatro corridas, reunir cuatro ganaderías españolas y
confeccionar carteles de máxima categoría, con la presencia de Andrés Roca Rey
como gran reclamo, encontró respuesta en los tendidos con cuatro llenos de
bandera, las dos últimas tardes con el papel agotado y una asistencia global de
37.280 espectadores. La demanda de localidades fue especialmente intensa
durante el fin de semana decisivo: el festejo del 27 de junio agotó el papel a
las 11:30 de la mañana de ese mismo día, mientras que el del 28 de junio colgó
el cartel de no hay billetes cuando aún se lidiaba el 2º toro de la corrida del
día anterior, reflejando la altísima expectación generada por el cierre del
serial. A ello se sumó una fuerte presión de compra tanto presencial como
digital, con la plataforma PlazaTicket registrando más de 2.300 intentos de
adquisición, lo que evidencia el enorme interés que despertó la feria a nivel
nacional e internacional.
El gran
protagonista del serial fue el toro. Los encierros de Castillejo de Huebra, El
Pilar, Gerardo Ortega y Núñez del Cuvillo ofrecieron distintos matices de
bravura y condición, permitiendo el lucimiento en grados diversos. Castillejo
de Huebra aportó un elemento diferencial dentro del conjunto ganadero con su
encaste Murube–Urquijo frente al predominio Domecq de la contemporaneidad. Destacó el indulto de ese encaste minoritario
en muleta de El Fandi que marcó el punto de arranque más alto del ciclo. También
destacó el 4º toro El Pilar y la noble calidad de los Cuvillos. En lo artístico, la feria dejó nombres
propios en cada jornada. El Fandi volvió a conectar con la afición chotana;
Fernando Adrián firmó una actuación rotunda, 4 orejas en una tarde como en el
2025; David de Miranda y Víctor Hernández dejaron faenas de peso y concepto;
Morenito de Aranda y Tomás Rufo aportaron pureza y firmeza en sus respectivas
comparecencias; y Jesús Enrique Colombo volvió a demostrar su entrega,
participando en dos tardes y logrando una salida a hombros en una de ellas. Andrés Roca Rey, eje del serial firmó una de
sus mejores faenas al 2º del 29, dejó el corazón aquella ultima jornada, en el
ruedo ante su gente, con actuaciones de gran dimensión y momentos de máxima
conexión con los tendidos. Sin embargo, el acero le impidió rubricar con la
Puerta Grande cada una de sus tardes. Queda más que evidenciado que la ambición
taurina del proyecto encontró respuesta en los resultados, consolidando la
Feria de Chota 2026 en la primera línea de la América taurina.
RECUADROS
PREMIOS
DE LA FERIA
Triunfador,
Fernando Adrián por segundo año consecutivo
Mejor
Faena, la de Roca Rey en su primero del cierre
Mejor
Ganadería, Núñez del Cuvillo
Mejor
Banderillero, Alonso Mamani
Mejor
Picador, David de la Barra
RECUADROS
La Feria
de Chota en cifras:
Puertas
grandes 4 tardes. Toreros que salieron a
hombros: El Fandi, Fernando
Adrián, David de Miranda, Víctor Hernández, Morenito de Aranda, Tomás Rufo, Jesús
Enrique Colombo
18
orejas cortadas. Total de asistentes: 37.280 espectadores. 2 sold out de 4 tardes.
CUTERVO || JOEL RIVERA ACLARA
miércoles, 1 de julio de 2026
DESDE ESPAÑA. DIME SI ESTO TIENE CREDIBILIDAD
COLONIA CUTERVINA EN CHICLAYO DECLARA PERSONAS NO GRATAS AL ALCALDE Y AL COMITÉ ORGANIZADOR DE LA FERIA; EXIGE DEVOLUCIÓN DEL DINERO DE LAS ENTRADAS.
La Colonia Cutervina Residente en Chiclayo emitió un enérgico pronunciamiento público en el que expresa su rechazo a la organización de la Feria Patronal San Juan Bautista 2026, cuestionando duramente la actuación de las autoridades municipales y del comité organizador tras los hechos ocurridos durante las festividades.
𝐂𝐔𝐓𝐄𝐑𝐕𝐎 || 𝗔 𝗟𝗔 𝗟𝗨𝗭 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗛𝗘𝗖𝗛𝗢𝗦… (𝗣𝗮𝗿𝘁𝗲 𝟮)
Por Magaly Zapata
Hay una frase que suele repetirse cuando la verdad termina imponiéndose: "Hay un Dios que todo lo ve". Eso me dijo en un mensaje quien ocupa el artículo, pero más allá de cualquier creencia, el tiempo suele poner cada cosa en su lugar. Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con la Feria de Cutervo.Desde enero
de 2026 fui publicando información que contrastaba con los anuncios oficiales y
que, con el paso de los meses, fue revelando una realidad muy distinta a la que
se ofrecía a la afición. Lo sucedido finalmente en el coso Jorge Piedra Lozada
no fue un hecho inesperado; era el desenlace de una sucesión de advertencias,
incumplimientos y señales que muchos prefirieron ignorar.
El primer
aviso llegó el 12 de enero, durante la apertura de propuestas para la
organización de la feria. Allí, el aficionado Rubén Arturo Vílchez pidió
públicamente al comité que valorara la única propuesta que presentaba carta
fianza y una contribución económica garantizada, recordando que Cutervo ya
había sufrido demasiadas promesas incumplidas (recordemos “la feria del ensueño”).
Cuatro días después, uno de los integrantes del comité, Edwin Ángel Cubas
Barboza, presentó su renuncia denunciando la falta de claridad en el proceso de
selección y advirtiendo sobre un posible direccionamiento blando en la
decisión.
El 16 de
marzo llegó la presentación oficial de la empresa junto al alcalde. Sin
embargo, varios de los nombres utilizados para obtener la adjudicación —como
Borja Jiménez, Jesús Enrique Colombo, Joaquín Galdós y otros toreros— nunca
estuvieron realmente cerrados. Sus nombres sirvieron para fortalecer una
propuesta que posteriormente empezó a desmoronarse.
El caso de
Borja Jiménez fue el primero que hice público. El 13 de enero, el propio
matador me confirmó desde España que no existía ningún acuerdo. A partir de
entonces comenzaron a repetirse situaciones similares con otros toreros
anunciados. Mientras verificaba esa información, el propio empresario intentó
contratarme para trabajar en la feria. No respondí. Tiempo después volvió a
insistir a través de terceros.
Lo
paradójico es que por diciembre 2024 había apoyado su proyecto en La Encañada
creyendo que se trataba de un joven empresario con ganas de abrirse camino.
Tras publicar la aclaración sobre Borja, me reprochó en Acho haber informado la
verdad. Mi respuesta fue la misma que sostengo hoy: mi compromiso nunca ha sido
con una empresa, sino con la afición y con la defensa y la historia de una
importante feria del país.
Durante los
meses siguientes continuaron apareciendo señales preocupantes. Persistía la
publicidad de toreros sujetos a exclusividad con otras plazas; A comienzos de
junio empezaron a confirmarse las bajas de Torrehandilla, Hermanos Navarrete y
Puerto San Luis. Poco después llegaron los comunicados de Fernando Adrián y
otras ausencias, mientras continuaban las dudas sobre la disponibilidad real
del ganado y el cumplimiento de los compromisos económicos con toreros y
ganaderos.
Lo ocurrido
en la última corrida de la feria, cuando los toreros anunciados no pudieron
hacer el paseíllo hasta cerca de las seis de la tarde, terminó por confirmar
todas las alertas que se habían venido acumulando durante meses. Un retraso de
esa magnitud en un espectáculo de esta categoría refleja la improvisación con
la que se manejó un compromiso de enorme responsabilidad.
Las
consecuencias no terminaron con el telón bajado. La deuda económica que dejaría
esta organización sería cuantiosa. Según diversas fuentes vinculadas al
desarrollo de la feria, algunos matadores españoles habrían recurrido a préstamos para afrontar sus obligaciones
tributarias y regresar a su país con la promesa de cobrar después los
honorarios pendientes. Los subalternos, por su parte, recibieron únicamente un
adelanto de lo convenido para salir a torear, quedando el saldo sujeto al
compromiso de ser cancelado en los días siguientes. La cuadra de caballos
también permanece a la espera de completar sus pagos.
No escribo
estas líneas para decir "tenía razón". Las escribo porque una feria
histórica como la de Cutervo merece una gestión profesional, transparente y
seria. La principal perjudicada no ha sido una empresa, sino una afición que
volvió a depositar su confianza en su autoridad edil y comité taurino terminó recibiendo una
organización muy por debajo de lo prometido.
Pero las
responsabilidades no terminan en la empresa adjudicataria. El alcalde y el
comité taurino, que optaron por esa propuesta pese a las advertencias que
fueron surgiendo desde el propio proceso de adjudicación y que mantuvieron su
respaldo mientras se acumulaban las señales de incumplimiento, deberán asumir
también la responsabilidad que les corresponde por la decisión adoptada.
Administrar una feria de la trascendencia de Cutervo exige no solo entusiasmo,
sino criterio, capacidad de evaluación y, sobre todo, la obligación de actuar
cuando los hechos empiezan a desmentir las promesas.
Cutervo no
necesita vender imposibles. Necesita empresarios solventes, proyectos realistas
y autoridades capaces de anteponer la seriedad a los anuncios espectaculares.
Aspirar a carteles con figuras, importar ganaderías y asumir compromisos
millonarios sin el respaldo económico suficiente solo conduce al descrédito de
la plaza y pone en riesgo la confianza de toreros, ganaderos, apoderados y
profesionales que, a partir de ahora, pensarán dos veces antes de comprometerse
con esta feria.
No es la
primera vez que Cutervo tropieza con la misma piedra. Ojalá que esta
experiencia marque un antes y un después. Las deudas podrán pagarse, pero la
credibilidad cuesta mucho más recuperarla. Y cuando se compromete el nombre de
Cutervo, también se compromete el prestigio del Perú taurino ante el mundo.







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