domingo, 9 de agosto de 2026
PUNO || ANDY YOUNES TRIUNFADOR EN AYAPATA
VIDEO RESUMEN DE LA TRADICIONAL CORRIDA DE PALCA
sábado, 8 de agosto de 2026
PERUANO JOAQUÍN CARO EN MANO A MANO CON EL TRIUNFADOR DEL CIRCUITO DE NOVILLADAS DE MADRID
domingo, 2 de agosto de 2026
PALCA || GARRIDO Y SU ARTE POR LA PUERTA GRANDE
Por Magaly Zapata
Estuvimos después de una década otra vez en Palca, una perla taurina enclavada entre sus dos apus protectores que le dan un especial y singular marco paisajista a un coso que viste por dentro un sabor torero antañón.
La corrida se saldó con la puerta grande de José Garrido con dos de su primero y la salida de vacío de sus compañeros de terna Juan del Álamo y Óscar Quiñónez por fallar con el acero que pudo privarlos de algún premio. El encierro de Apu Saywa se movió pero sin clase y con peligro sordo y hasta evidente, haciendo cositas de mansos como rajarse o escupirse en la suerte de varas. Sus hechuras los delataban. El juez estuvo bien al negar el indulto del segundo, inmerecido, pues como el resto, salvo el último, se escupieron del caballo de picar en la suerte de varas y en ese caso lució por la muleta que tuvo delante.
Esa fue la de Garrido que supo administrar el poco fondo del astado y en faena corta pero de calidad, administró la acometida con acierto. Breve por derecha y un poco más se explayó en los naturales de aquel segundo: bonitos, con los vuelos, invitando con suavidad por abajo, y conduciendo con temple y gusto, recreándose. Desparramó la esencia de su arte en el ruedo palqueño. Un toro silleto que arrastró los cuartos traseros al que se le recetó una pésima vara trasera, se escupió del caballo y al que José había ofrecido un bonito saludo con el capote pero mejor fue su toreo al son de ‘churumbelerias’. Muleta retrasada pero cadenciosa, tersa y sutil en la exigencia para no afligir. Estocada desprendida y trasera. Fulminante. Dos orejas. Palmas en el arrastre.
Con el quinto, un gazapón y probón que al sentirse exigido en los lances, se fue a tablas. Otro que se escupe del caballo. Brega el diestro para ahormarlo en banderillas se alzó un vendaval que incordió la faena que tuvo un torero y bonito inicio por doblones hasta los medios y por condición del astado presentó la muleta a la altura de la cadera para aprovechar la inercia y vaciar la embestida atrás y ligar las tandas. Media que mata trayectoria un poco atravesada y saludó una ovación.
Abrió la tarde Juan del Álamo con uno que se le vencía por los dos pitones. Se salió del caballo y dos buenas varas recetadas por de la Barra. En banderillas puso en aprietos a la peonada. Con la muleta se lo llevó a pasar las rayas de picar. A partir de ahí el temple fue clave para dar ritmo a la ida y vuelta del cornúpeta, aunque con la zocata no hubo historia. Importante reseñar que el público jaleo y disfrutó de la faena. Se vino pronto a menos y tras dos pinchazos tendidos, espada trasera. Silencio.
El cuarto no mejoró la condición de su primero. Embestida sin ritmo sin humillar pero lo sometió con muleta retrasada por ambos pitones. Supo aprovechar la inercia de su galope natural aunque luego no tuviera recorrido. Media desprendida tras una en la que casi lo prende. Palmas.
El peruano Quiñónez pechó con el malo de la tarde. Avieso. De feas hechuras. Se fue a porta gayola pero desde el medio del redondel, desairado. De ahí que el recibo terminara siendo una larga cambiada en Sol más un par de lances. Un herradero en varas con peligro en los lances de los subalternos porque se metía por dentro y se salía de la vara informal y manso. Bien El Rata en la brega del marrajo y Salazar en el par tercero. Se venía al cuerpo desde el capote y se agudizó en banderillas y más en muleta cuando buscaba lo que dejaba atrás. Abrevió. Protestas. Bajonazo. Algunas palmas.
Con el cierra tarde, que fue el de mejores hechuras y al que lanceó por veronicas y tras verlo pelear bien en el caballo y que metió la cara en banderillas, a destacar los dos pares de El Rata, parecía que tendríamos algo mejor en muleta pero la poca quietud de plantas y la poca colaboración del astado remiso a tomar el engaño y que se revolvió para buscar el cuerpo hasta que prendió al torero ensañándose contra la arena por largos segundos. Milagrosamente salió ileso. Perú Perú gritos del público. No remontó la faena. Media delantera y perpendicular. Dos descabellos. Palmas.
Oportuno destacar el encomiable trabajo de la comisión taurina que con esfuerzo presentó un cartel importante y especialmente un gran trabajo realizado en el mantenimiento del coso y del ruedo. El público se mostró sensible a lo bonito y al toreó bien hecho con énfasis en el toreo efectista que es cuando explota. Y como me sucedía hasta hace una década que no comparecía aquí, volví a salir encandilada con la imagen de una placita enclavada bajo dos inmensos cerros que tutelan nuestra tradición.
Palca, Junín. Domingo 2 de agosto 20/6. Tradicional corrida del calendario nacional en honor a Santo Domingo de Guzmán. La plaza de toros rozó el lleno. Hubo mucho viento. Tres diestros nuevos en plaza. Astados de Apu Saywa complicados en manso y con peligro. Juan del Álamo, silencio y palmas. José Garrido, dos orejas y saludos. Oscar Quiñónez, palmas y palmas.
LIMA || ALTA NIÑO DE LAS MONJAS
PARTE MÉDICO || EL NIÑO DE LAS MONJAS ES INTERVENIDO QUIRURGICAMENTE EN LIMA
viernes, 31 de julio de 2026
jueves, 30 de julio de 2026
ANCASH || BUENA EVOLUCION DEL NIÑO DE LAS MONJAS
ANCASH || ATENDIDO EN HUARAZ EL NIÑO DE LAS MONJAS SE ENCUENTRA ESTABLE
miércoles, 29 de julio de 2026
HUALLANCA || || EL NIÑO DE LAS MONJAS HERIDO EN EL CUELLO
lunes, 27 de julio de 2026
NOVILLERO PERUANO JESÚS HERRERA SE LLEVÓ TROFEO DE CERTAMEN ESPAÑOL
ESPAÑA || NOVILLERA MARTA MARTÍN LA NUEVA ILUSIÓN DEL ESCALAFÓN SIN CABALLOS
La novillera
sin picadores Marta Martín atraviesa un momento decisivo en su trayectoria
profesional, con una intensa agenda de compromisos que marcarán su evolución
durante la presente temporada.
La joven toledana, que continúa abriéndose paso en el escalafón menor, buscará consolidar su progresión antes de afrontar el salto a la categoría de novilleras con picadores.
Su calendario ya refleja una importante actividad, con actuaciones programadas los días 2, 9, 15 y 23 de agosto, citas que le permitirán seguir acumulando experiencia y mostrar su concepto del toreo.
En recientes declaraciones, Marta Martín aseguró que su mayor ilusión es "cuajar un toro con los talones asentados", una filosofía que refleja la serenidad y el compromiso con los que afronta cada paseíllo. Con una temporada exigente por delante, la novillera continúa dando pasos firmes en su objetivo de seguir creciendo y consolidarse dentro del panorama novilleril.
CORNADA EN SOBRE SANO MATADOR NACIONAL OSCAR QUIÑONES LAS TUNAS CIENEGUILLA
domingo, 26 de julio de 2026
TAUROPOLIS || MANZANARES Y SU "GLAMOUR TORERO"
Por Magaly Zapata
Hay
palabras que aparecen sin buscarlas. O quizá llevan años esperando el instante
preciso para revelarse.
No era la
primera vez que veía torear a José María Manzanares. Tampoco era la primera vez
que sentía esa emoción difícil de explicar al contemplar su tauromaquia.
Durante años había percibido algo que iba más allá de la técnica y del
resultado, una dimensión estética inseparable de la esencia de su toreo. Lo
había sentido muchas veces, pero fue en Bambamarca que fui capaz de nombrarlo.
Temple,
elegancia, armonía, personalidad, empaque… todas describían una parte de
aquello que contemplaba, pero ninguna alcanzaba a contenerlo por completo. Entonces
apareció, casi sin buscarla, mientras hablaba a la cámara “a toro pasado”, la
expresión que solo acierto a describir como glamour torero.
No hablo del glamour entendido como imagen, fama o estilismo fuera del ruedo. Hablo de una cualidad que nace exclusivamente dentro del redondel de arena; una dimensión estética del toreo que surge de la pureza de las formas que componen el rito.
Porque el
toreo también está hecho de formas: el andar por el ruedo, la manera de citar
al toro, la colocación delante de él, la forma de embarcar la embestida, el
modo de andarle por la cara para volver a colocarse, los tiempos, los
silencios, el ritmo y el compás.
El glamour
torero no añade belleza al toreo. Nace de él.
Un torero
puede ser un artista y expresarse como tal en el ruedo. Pero solo unos pocos,
los verdaderamente elegidos, consiguen elevar esa expresión a un plano
superior, casi etéreo, donde la técnica deja de mostrarse porque ha sido
plenamente dominada y queda al servicio del arte.
Acaso el glamour torero sea la manifestación estética de ese estado de gracia del que hablaba José Bergamín en La música callada del toreo: ese instante excepcional en el que la pureza de las formas que componen el rito alcanza tal armonía que el toreo parece desprenderse de la técnica para elevarse a la quintaesencia del arte.
Es entonces
cuando el pensamiento se conmueve y deja de analizar para contemplar, más allá
de la tierra, del aire, del fuego y del agua; en ese territorio donde el arte
parece rozar lo inefable. Es ese instante cercano al duende, donde la razón se
rinde ante una belleza que no se explica, sino que se siente.
Y en esa búsqueda de la belleza esencial, el Mediterráneo se revela como la geografía torera íntima de José María Manzanares, no solo por la tierra que lo vio nacer, sino porque su toreo parece envuelto en esa luz mediterránea que Sorolla supo atrapar en sus lienzos.
Su toreo
tiene la respiración de ese mar: la cadencia de las olas que vienen y van sobre
la orilla, acariciando sin brusquedad, encontrando siempre el ritmo y el
compás. Su muleta no rompe el viaje del toro; lo acompaña. Lo acaricia, lo
conduce, lo envuelve en una armonía donde cada movimiento parece encontrar
naturalmente su principio y su final.
No es
lentitud. Es compás.
No es dulzura. Es dominio.
No es adorno. Es pureza.
En esa forma de torear aparece también la media altura manzanarista cuando la condición del toro la requiere. No como una fórmula, sino como una lectura inteligente de la embestida. En los Manzanares, padre e hijo, ese recurso técnico alcanza una dimensión estética excepcional, porque la profundidad de su ejecución lo eleva hasta una expresión de estilo, donosura y empaque torero que trasciende la técnica para alcanzar la belleza.
Ese estilo,
donde la profundidad y la esencia conviven con la naturalidad y la sabiduría,
es la más auténtica denominación de origen de una dinastía. Una manera de leer
la embestida, acompasarla y acompañar su recorrido desde la suavidad, el ritmo
y el compás; una forma de acariciar la embestida del toro, gobernando su fuerza
sin violentar su viaje.
Hace años, durante una entrevista radiofónica, José María Dols Abellán, Manzanares El Grande, me
dejó una frase que permanece en mi memoria:
"El
toreo es como hacer el amor… lento y a compás."
En esas
palabras estaba resumida toda una filosofía. Porque el buen toreo consiste en
gobernar el tiempo. Esperar, templar, acompasar. Dejar que la embestida
encuentre su música.
Ese glamour
torero quizá no pueda enseñarse ni copiarse. Acaso sea una cuestión de
herencia, de sensibilidad, de un linaje que convierte una forma de torear en
auténtica denominación de origen. No es una pose ni un artificio. No es algo
que se viste, sino algo que se alcanza cuando la verdad del toreo encuentra su
forma más pura de expresión.
En Manzanares esa forma de decir el toreo siempre
estuvo allí. Lo único que ocurrió en Bambamarca fue que, después de tantos años
contemplándolo, encontré palabras para mi conmoción.

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