El relato emocionante de Jair Román Flores "Mendocillo", aficionado peruano que radica en Madrid y su afición lo llevó a vivir momentos que cualquiera desea vivir...
Las Ventas…el otro paseíllo
La afición de un taurino tiene muchas aristas, desde ver un video o una
corrida de toros en televisión, ir a la plaza, a conversatorios, tientas y por
esos pasajes de la vida, conocer gente del toro, que van desde otros buenos
aficionados hasta matadores de toros.
El pasado 26 de abril tuve la oportunidad de hacer el paseíllo como
monosabio en la plaza de toros de Las Ventas por segunda vez, gracias a la
invitación de mi tío Benjamín Villar -quien ya ha sido monosabio en Acho años
atrás- y a la amistad de nuestro gran amigo y Picador, Santiago Reyes “Yaco II”
quien viene por temporadas a colaborar con la cuadra de caballos más grande de
España, Esquigarce.
Estuve ayudando desde tempranas horas en las faenas previas que se hacen en
la cuadra de caballos, ver como se hace el reconocimiento veterinario para los
equinos en Las Ventas hasta vestirlos para el paseíllo. En ese proceso conocí a
un monosabio que lleva 40 años en la plaza, Don Valentín, Paco para los amigos.
Hablando de toros, como no era para menos, tocamos el tema de la famosa y
aún vigente serie taurina de los 80`s, ¡Juncal! Conversamos sobre las icónicas
frases y diálogos que surgen en más de una reunión taurina como el de Búfalo y
Juncal cuando le dice: …” yo tenía 7 añitos cuando me llevó mi padre a ver los
toros por primera vez al Puerto de Santa María, y toreaba un torero mu grande
mu grande, José Álvarez Juncal”… ese mismo diálogo que repetíamos con mi
entrañable amigo Rodrigo Monasterio en tantas tardes de copas jajaja. Al ver
Valentín mi afición y humilde conocimiento de la serie me dice, Jair, ¿tú
quieres conocer al matador de toros Luis Miguel Calvo? (Hijo de Juncal en la
serie) a lo que sin dudarlo respondí que sí. En ese mismo instante levantó el
teléfono y lo llamó, le contó que estaba con un aficionado de Lima, que conocía
bien la serie y le hacía ilusión conocerlo.
Al día siguiente nos reunimos en uno de los mejores restaurantes peruanos
del exclusivo barrio de Salamanca, el Lima34, de nuestro amigo y sobre todo
taurino Rayner Meneses, quien se ofreció a sumarse al agasajo de un matador de
toros y actor que tuvo la oportunidad de compartir con el gran Francisco Rabal,
Rafael Álvarez (Búfalo), Lola Flores, entre otros. Una comitiva acompañaba al
matador de toros Luis Miguel Calvo “Juncal” como le conocen más por estos
lares, su gran amigo Paco y 3 monosabios más con quienes compartimos cartel en
el paseíllo del día anterior.
Oír la historia de su alternativa, porque sí, lo que se ve en la serie es
realmente la alternativa en la Maestranza de Sevilla de manos de Manili y de
testigo Tomás Campuzano, así como real fue la cornada que le pega un astado en
la serie. Estábamos en la mesa embelesados con cada historia, y como no,
acompañados de un emblemático pisco sour y ceviches de corvina que gritaban ole
desde el tendido (2 orejas para el Cheff), nos trasmitió “Juncal” quién fue
Paco Rabal no solo dentro del rodaje sino fuera de él, lo que aprendió de un
grande de España, la llegada inesperada a su boda “de durce” como le diría su
incondicional “Búfalo”. Nos platicó de su amistad e historias compartidas con
el matador Fran Rivera, inevitable el tema ya que no hay conversación taurina
hoy por hoy si no se habla de nuestra primera figura Andrés Roca Rey y todo lo
que trae consigo; sus días de entrenamiento en la finca del maestro Miguel Báez
“Litri” y de su maestro y primer apoderado Andrés Vázquez. Una exposición de
fotos a través de su móvil que nos dejaban con ese gustito de saber que
estábamos compartiendo con alguien que, más allá de triunfos y puertas grandes,
es historia del toreo.
Fue tan grata la visita del matador de toros, natural de Burgos, que ayer
nos volvimos a juntar para un cafelito y seguir platicando de toros, de la
actualidad que gozamos o padecemos hoy, según cómo se vea y de todo aquello que
como aficionados estamos comprometidos a hacer para que la Fiesta Brava, nunca
muera.
No puedo negar que las experiencias vividas en estos dos años por tierras
madrileñas son más que sublimes, gracias a Dios, a mi familia y al toro!
