siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en Twitter

sábado, 16 de mayo de 2026

Puerta grande para Colombo y Casado en su debut peruano en Puquio



image0.jpeg


Por Magaly Zapata

Hoy se abrió la Feria Señor de la Ascensión en Puquio con la foto de salida a hombros de Colombo con 4 orejas y la nueva en plaza la novillera Olga Casado que se llevó tres.  Curro Díaz se fue de vacío.  El ganado de hasta 3 hierros tuvo variado comportamiento y desigual en presentación. 

image1.jpeg

Gran expectativa causó en el país el debut de la novillera española Olga Casado más cuando dijo que tenía padre peruano. Algo que me parece el público novillera calibró porque en ningún momento se oyó el acostumbrado ¡Perú Perú!  De cuando torea un peruano.  Con esto quiero decir que muchos de los fan asistentes (internet señala 4 mil de aforo) que jaleaban lo inusitado sería porque veían una mujer toreando. 


Dicho esto matizaremos. Por un lado la actitud y por otro el oficio o quizás la técnica.  De lo primero debo decir que más para mí fue el ruido que las nueces. Su estar en el ruedo se sintió rígido y acartonado en sus formas, poca plasticidad para las poncinas. De lo otro.  Ya me parecía más tema mediático del otro lado del charco y lo confirmé. Es evidente el escaso bagaje pero el lugar común taurino dice que aquello el novillero debe suplirlo con enfado en la cara y entrega superlativa y evidente, mostrar y demostrar las ganas. Pero cuando estas están metidas en un corsé poco accionar dejan y si sucede no se siente natural ni auténtico. El público estaba más metida con ella que viceversa. 


La de hoy fue su presentación en el país. El novillo del debut fue el 622 de San Pedro que de rodarle bien las cosas a Olga ese pupilo asiático pasará a la historia.  Tanto como el empellón que recibió del castaño capacho y brocho que galopando desde tablas hizo evidente su duda y demora en tocar con fuerza y decisión por detrás para marcarle la salida y la encuno del derrière y la echó a su lomo sobre las banderillas cayendo de pie pero el torete hizo por ella otra vez y la volvió a empujar de bruces a la arena pasándole por encima y aplastándola contra ella.  Se incorporó algo conmocionada pero la apretaron a volver cuando quería irse.  Y volvió.  Aseado trasteo y templado pero insulso, desangelado. El castaño no estaba sobrado de fuerzas pero se movió que era lo importante, la sal la tenía que poner la contra parte y fue lo que faltó. En los lances como en el trasteo no hay encaje entonces el toreo surge Prêt-à-porter, es decir muy de escuela, del 2 + 2 son 4.  Sin embargo, una luz se vio en su mano izquierda, juega mejor los vuelos y el trazo tiene más profundidad cuando se asienta.  Y el faro se encendió con la espada, el talón de Aquiles de todas las féminas. No se si es el acero o si es el novillito acomodado pero despacha con el codo bien levantado y el brazo adelante con seguridad hace que el toledano entre como en mantequilla. Espada atravesada y algo contraria. Demoró en doblar.  Descabello certero. Oreja. 


Con su segundo del mismo hierro, albahío, que no tuvo fuerzas y se abría al salir de la tela, trasteó con temple y sin aperturas. Mismo argumento con el acero y  paso a cobrar dos.  


El vendaval Colombo volvió a campear. Exagerado derroche de facultades y técnica. Mece el capote con tienta, los luce en banderillas y en muleta no se cansa de encontrar las vueltas. Templado y mandón siempre.  Y recetando espadazos que son efectivos sin importar si se pasó o no de faena. Corto 4 en total.  Una faena importante construyó en su primero, vareado de peso, que tuvo un pitón derecho de escándalo. Le dieron la vuelta al ruedo. 


Desafortunada tarde para Curro Díaz. Su lote de San José del Monte acusó el largo viaje y las pocas horas de recuperación. El primero no tuvo clase en la muleta pero se movió sin malas ideas. Lo toreó sin compromiso. El otro tampoco lo entusiasmoó. Tras el susto que lo hizo tomar el olivo, la faena duró poco. Metía la cabeza en media distancia el toro pero le faltaba la fuerza para terminar el trayecto. Era más querer que poder. Se salió de la suerte al matar y reiterados pinchazos y descabellos enojaron al público.  No por atenuante quizás por agravante, ambos de su lote hicieron hacia tablas y nada volvió a ser igual. Estos toros fueron los que mejor pelearon en el caballo. 


Y así terminó esta primera tarde mía y de feria en Puquio. La Antonio Navarro es coqueta y tiene un algo especial.  Veremos cómo sale la cosa mañana.  


FICHA. El ganado de hasta 3 hierros (San José del Monte 1o y 4o, Ramos 2o premio de vuelta al ruedo y 5o y San Pedro 3o y 6o) tuvo variado comportamiento y desigual en presentación.  Curro Díaz, silencio y pitos. Jesús Enrique Colombo, 2 orejas y 2 orejas. Olga Casado, oreja y dos orejas. Incidencias. Colombo y Casado salieron a hombros. 

Enviado desde mi iPhone