La tradición del “torero aficionado “ y su feria en La Esperanza de Lurín
Por Magaly
Zapata
“Ceden los trastos a nuevos cultivadores de limeñísima afición” refirió un cronista de antaño, allá por 1961, cuando en el marco de la “corrida del mantón” organizada por la Asociación de Artistas Aficionados Tuco Roca Rey, Raúl Aramburú Raygada y Fernando Graña cedieron los trastos a la -por entonces- nueva hornada de jóvenes representados por Alfredo Bullard Coello, Jorge Simpson Bustamante y Fernando Cerutti Cogorno.
Aquellos “señoritos toreros” como se les llamaba habían germinado su afición en el histórico Tentadero de La Legua, placita que se instaló en “El Picadero” de equitación de Ruy Da Cámara (1930), rejoneador portugués afincado en Lima, maestro y forjador de nuestra “Diosa rubia del toreo” doña Conchita Cintrón. Es por ello que la tradición del torero aficionado en nuestra ciudad y país es de larga data (siglo XIX) seguida por la Hermandad de La Legua y con el tiempo se extendió al Norte y Sur del país. Prendida la llama del toreo en el alma de los jóvenes limeños de aquel tiempo por palpar posible el hecho de sentirse toreros sin tener que abrazar la tarea de manera profesional emergieron en la actividad muchachos de peñas como la del Tendido XV, la de Santa María de Villa y la de San Isidro que se juntaron en lo que se convertiría la Asociación de Toreros Aficionados fundada el 6 de diciembre de 1968, a iniciativa de los aficionados prácticos Alfredo Bullard, Fito Matellini, Raúl Aramburú, particular mención merece Rafael Puga, que de esa cantera dio el paso a profesional connotado.
La ilusión y motivación era sentirse torero y sumar esfuerzos en la organización de festivales y encerronas benéficos a lo largo y ancho de la geografía taurina del país. La obligada renovación llegó y de manera oficial recibieron los trastos otro grupo de aficionados. Por el mes de marzo del 2009 la refundada ATA inauguró su sede oficial en los predios del Cortijo La Esperanza, cuando apenas era una placita de tientas, un ruedo entre jardines, propiedad de Tito Fernández al tiempo que era también integrante de esta hermandad de toreros aficionados.
Aquella jornada hicieron el paseíllo fundadores y herederos. Y por qué te cuento todo esto me dirás. Pues porque desde el 17 se realiza la 10ª edición de la Feria del Torero Aficionado, jornadas dobles de fin de semana en las que han hecho el paseíllo 40 toreros aficionados procedentes de Abancay, Ancash, Cusco, Arequipa, Ayacucho, Junín y Lima; y del extranjero vinieron 3 de Colombia y 2 de Ecuador. Jornadas en las que además se ha podido ver -como cada año- diversas ganaderías nacionales y el momento que atraviesan. Destacó la de Taboada el domingo último. El sábado 30 se realizará la última clasificatoria y el cierre ferial será el domingo 31 con un festival tentadero en el que participará el matador de toros Gabriel Tizón y dos aficionados con la presentación del niño torero de dinastía Gabriel Aramburú.
BAJA.
El número 1 está en el dique seco por una semana al menos. Andrés Roca Rey causó baja esta semana en
Europa tras la lesión en el pie por un percance sufrido en Bilbao donde una vez
más salió a hombros en tarde cumbre.