Manzanares consolida a Bambamarca entre las grandes ferias del Perú
Por Magaly
Zapata
Bambamarca celebrará del 18 al 20 de julio su feria Santísima Virgen del Carmen que ostenta una dimensión especial con la presencia de un dinástico, santo y seña de la tauromaquia más exquisita: 𝐉𝐨𝐬𝐞́ 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐌𝐚𝐧𝐳𝐚𝐧𝐚𝐫𝐞𝐬.
Hijo del maestro que fuera Torero de Lima, por sus escapularios y por el gran cariño que nos tuvo. Josemari toreará el 20 para dar brillo a un cartel de figuras. Lo hará con su ahijado, nuestro artista Joaquín Galdós, celebrando la alternativa que le dio en Francia hace 10 años.
Por ello buscamos al artífice, 𝐅𝐚𝐛𝐫𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐕𝐚́𝐬𝐪𝐮𝐞𝐳, joven emprendedor que los últimos años organiza el serial. “No fue fácil, fue un reto importante y conseguirlo fue el resultado de varios meses de planificación y conversaciones con su apoderado. Siempre tuve la convicción que Bambamarca merecía un acontecimiento de esta magnitud y trabajé con ese objetivo hasta hacerlo realidad; quiero expresar también mi sincero agradecimiento a la familia Galdós por el valioso apoyo brindado durante las conversaciones y gestiones que contribuyeron a hacer posible este acuerdo; de manera muy especial a mi padre, por la consideración y la confianza brindada, y a mi madre, quien ha estado a mi lado en cada paso de este camino; su apoyo incondicional, su confianza y sus consejos han sido fundamentales, y puedo decir con total sinceridad que nada de esto habría sido posible sin ella”.
Nos cuenta que la presencia de este dinástico es “un acontecimiento muy importante por su trayectoria, por la historia de su apellido dentro de la tauromaquia” pero que “el verdadero valor está en el conjunto del cartel con toreros de la talla de Miguel Ángel Perera, Fernando Adrián, Manuel Escribano, José Garrido y Joaquín Galdós, todos con méritos propios y una trayectoria que respalda su presencia en nuestra feria; mi objetivo nunca fue depender de un solo nombre, sino ofrecer 3 tardes de máxima categoría, donde cada cartel tenga identidad y atractivo para la afición”.
A los ojos de los aficionados sería la más ambiciosa y para 𝐕𝐚́𝐬𝐪𝐮𝐞𝐳, en su 3er año a cargo, es el propósito desde el día 1: “que cada edición fuera mejor que la anterior, y posicionar a Bambamarca dentro de las grandes plazas taurinas del Perú despertando el interés de las nuevas generaciones”.
En lo personal, dice que es una forma de rendir homenaje a la memoria de su abuelo, 𝗱𝗼𝗻 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗩𝗮́𝘀𝗾𝘂𝗲𝘇 “su pasión por esta tierra y por nuestras tradiciones sigue siendo una inspiración para continuar trabajando con la misma ilusión y compromiso”.
La respuesta de la afición de diversas partes del país es positiva “la recibo con enorme gratitud y nos motiva a seguir con la misma responsabilidad y compromiso de ofrecer una feria a la altura de las expectativas generadas, confiamos que Bambamarca volverá a demostrar por qué ocupa un lugar importante en el calendario taurino nacional”.
Bambamarca se
inundará del arte mediterráneo del alicantino. Como las olas del Mediterráneo, mi
memoria divaga hasta esa media altura manzanarista de Acho 2024. Un toreo con
denominación de origen. El ritmo y el compás que murmullan en su muleta cuando
acaricia las orillas de ese mar profundo que es el toreo clásico, eterno.
DATO: Manzanares será el 2o alicantino
que haga el paseíllo en Bambamarca. El 1º fue Julio Martínez, en 1997 actuó 2
tardes, cortó 3 orejas en su presentación y 4 en el conjunto. Martínez me
recuerda otro detalle con especial cariño: aquella tarde vistió un traje azul y
oro que «me había regalado el maestro Manzanares (padre)». Vericuetos de
la vida.
