jueves, 3 de abril de 2025
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martes, 19 de noviembre de 2024
ACHO 2024 LA FAENA DE LOS ESCAPULARIOS
ACHO 2024 NOS DEJÓ UNA SORPRESA... Manuel Caballero
ACHO 2024. LOS AFICIONADOS OPINAN…
lunes, 18 de noviembre de 2024
ACHO 2024. Castella se lleva su 4o Escapulario en una tarde con duende
Cerrojazo en Acho con Sebastián Castella y Roca Rey a hombros
Acho vivió una de sus más bonitas tardes de los últimos años, una tarde con duende, eso fue, de las que se sienten y se atesoran, en la retina y en el corazón, que tamiza y deja la esencia de un encanto inefable, qué difícil describir, y que empezó hace poco más de 3 meses, con esperanza en La Esperanza y no defraudó. La feria fue in crescendo, a más.
Y en este cierre se sentía en los patios de Sol y de Sombra algarabía por el presagio de algo grande; Lima sabe, Lima conoce, Lima tiene memoria taurina. Lima siente, Lima aquilata y se entrega. 3 toreros 3 conceptos: el de entrega y finura en los vuelos, el del artístico empaque torero y aquel otro poderosamente arrollador. Esencias del insuperable cartel del 17 de noviembre 2024 que cerró feria con Castella, Manzanares y Roca Rey.
Y por eso Lima llenó su histórico escenario, de vida, de entusiasmo y de ilusión, cuando los reaños del alma buscan motivos de redención para seguir existiendo, había que ir por el cambio y se hizo, unidos empujamos el carro con esperanza, con fe que el nazareno nos sostenía en su manto protector. Ese nazareno vistió el torero de Alicante, respeto y devoción, en el nombre del Padre. Impedir no puedo que borbotones de emoción lleguen a usted cuando es la verdad del toreo la que colma y calma. Calma la ansiedad y colma el alma. Nos jugábamos mucho y la verdad nos hizo libres para seguir encontrándonos en esta seña de identidad y tradición. Un himno desgarrador por la libertad, libres seremos siempre y tanto, que cuando retumba y remece los machones de mi Acho del Alma, es el preámbulo de una tarde donde la libertad en su más pura esencia dramática se expresa ante la muerte, trágico rito que aunque la música intenta ponerle alegría, existe y está. Es su esencia. Drama ante la muerte y drama en libertad.Y lo digo porque el cierre de Acho tuvo en las tres muletas esos matices de expresión: la algarabía del olé que ruge como ‘un aria de los 9 do’ levitando en la floritura, hasta el ole gutural que como quejío quiebra la voz, tan seco que parte el alma; o aquel envuelto en mística gregoriana cuando surge como oleada mediterránea, suave y a compás y te desgarra el sentimiento. Cuando Acho ruge, vibra, se entrega no hay parangón en el mundo, arquerías milenarias que cobijan como bella caja de resonancia las vibraciones del toreo caro que trasciende desde la arena hasta el cerro que columbra el arte, ondas sonoras que regresan, ¡ay! es la música callada del toreo que conmueve, que conmociona.
Y aunque los cánones mandan reseñar, prefiero contar. Contarte que lo de ayer fue mágico, que sentimos el toreo atemporal, que disfrutamos el poderío y la entrega, a veces del uy y el ay, que la tarde se nos ponía cuesta arriba. Llegamos al tercero y los figurones, Castella y Manzanares, aun cuando el francés había hecho lo posible con un toro agarrado al piso y el alicantino había sujetado con ritmo, temple y compás al claudicante, una espada tendida y un puntillero desacertado le quitaron trofeo. Turno del peruano, con la cuchilla entre los dientes, sujetó al suelto con su especial capacidad escénica y técnica, chicuelinas y tafalleras y Acho empezó a rugir. Miré para arriba y ¡Qué bonita luce mi plaza cuando el lleno es auténtico de bandera! Como antes, había gente hasta en las escaleras.Vuelvo al tercero, muleta en mano, ¡uy! arrojado inicio de rodillas de Roca Rey en los medios, derechazos y cambiado, los oles llegaban al mar; tras naturales atacando, llegan circulares y la explosión era una algarada popular. Estocada trasera y entera. Unánime petición de dos que el palco hubo de acatar y la vuelta fue apoteósica. Y los figurones tenían que remontar y no irse de vacío. Castella defendía trofeo 2023 y Manzanares mascando por dentro el suyo por derecho del 2016 que no se dio, y salió por cuarto “Novelero” número 242 con 484 kilos, bonitas hechuras del toro y poca furza, Dios que tuvo calidad al embestir por abajo, Castella lo recibió por verónicas pero el remate de larga cordobesa fue un aire recogido de “benlliure”, una escultura. Lo cuidó en varas, gaoneras del ay y se arroja el inoportuno espontáneo a perturbar la condición del toro ¡reclamos a su tierra! Alto impacto, como antes, se lo dejó venir de largo y luego inducir al gentío frenético de algarabía hacia su macizo pero suave toreo con las yemas de los dedos y el corazón en los vuelos de la muleta, conexión divina que templa y detiene el tiempo, todo en un palmo, girando, aguantando, sometiendo, expresando, y Acho vibrando ante el toreo menos estentóreo pero de esencias, el de Núñez tuvo calidad y tiró de raza para sostenerse y colaborar, circulares del delirio, algunos iban por un indulto justamente no concedido, estocada bien sujeta arriba y los pañuelos pusieron dos orejones de oro tras merecida vuelta al ruedo al toro.
Éxtasis total mezclado con angustia y el quinto no fue bueno, tampoco malo, esaborío le dicen, flojito, pero Manzanares fue su norte y su guía. En otra muleta no hubiera sido faena de fino mimbre, de alturas de escapulario, muleta a media altura para que no claudicara, arrebujándose en el embroque, templando con suavidad y despacito, que despacito torea Josemari, los de pecho en redondo eran sugerentes como “el beso de Rodin”, y vaya cambios de mano... trazos delicados en la arena como la espuma de las olas mediterráneas cuando suaves y sutiles acarician las orillas; así surgió su toreo, como acariciando el andar, que no embestir, del Núñez, y así salían los oles de las gargantas, a pellizcos del alma, que retumbaban en su catedralicio empaque torero, vaya faena, citó a recibir para matar y la espada defectuosa por contraria no tuvo premio pero ahí quedará que la sensible afición de Lima en el sumun de su afecto lo obligó a pasear el ruedo, se le espera y se le quiere al torero de Alicante. El sexto otro esaborío no permitió al nacional redondear su tarde pero esa puerta grande ya tenía dueño, Sebastián y Andrés a hombros, alborozo en los tendidos y despedida cariñosa al alicantino.
FICHA: Plaza de toros del Acho, domingo 17 de noviembre 2024, quinta de abono y ultima de feria. Se colgó el cartel de “localidades agotadas” de verdad. Toros españoles de Nuñez del Cuvillo, bien presentados, destacando el juego del 4º, tuvo clase y embistió por abajo, leve petición de indulto no atendida. También destacó el 2º y 3º. Nobles en líneas generales aunque justos de fuerza y casta. Algunos señalados en varas. Sebastián Castella, (corinto y oro) palmas y dos orejas. Jose Ma. Manzanares (nazareno y oro), silencio y vuelta al ruedo obligado por el público. Andrés Roca Rey (grana y oro), dos orejas y silencio. Homenaje y minuto de silencio en recuerdo del empresario taurino de dos siglos don Nazario Villafuerte. Castella fue premiado con el Escapulario de Oro Señor de los Milagros y el de Plata al toro Novelero de Nuñez del Cuvillo lidiado por él en 4º lugar y al que cortó las dos orejas.
miércoles, 6 de noviembre de 2024
ACHO EFEMERIDES DE FERIA. “No te puedo dar la mano porque acabo de limpiármelas y no quiero mancharme otra vez”
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| Foto Revista Alamares |
Según relato del
propio Dominguin en el libro de Abella, “a
Rovira le tocó cerrar el tercio, yo había hecho antes uno con el capote a la
espalda que rematé arrodillado, acariciando al toro con la montera y siempre de
rodillas dándole la espalda. Rovira hizo
el mismo quite. Dio al menos diez
lances, diez gaoneras, y al ir buscando
el remate, también de rodillas, el toro lo tenía ya casi prendido, yo metí el capote y me lo
llevé, con protesta de Rovira y aplauso de la gente. Allí debió terminar la cosa. Sin embargo,
aunque el toro era mío reanudó el quite.
Otras dos o tres gaoneras y nuevamente, en el remate de rodillas, con el
toro otra vez casi encima de él, volví a meter el capote y llevármelo; Rovira
se alzó y se vino hacia mí –recuerda Dominguín- gesticulando y descompuesto, me empujó y yo le contuve, de repente tiró
el capote al suelo y me lanzó un golpe con la mano derecha, sin alcanzarme del
todo en la cara porque pude esquivarlo en parte”.
A ese punto de la tarde los ánimos ya venían caldeados porque en el toro anterior, cuarto de la
tarde, el de Rovira, hubo un verdadero
tercio de quites en el que los dos toreros pusieron de cabeza la plaza. Volviendo a la faena del quinto, Luis Miguel tuvo una magnífica actuación
recibiendo dos orejas y dando dos vueltas al ruedo entre aclamaciones. Al meterse al callejón Rovira fue a pedirle
disculpas y Luis Miguel recuerda bien sus palabras: “No te puedo dar la mano porque acabo de
limpiármelas y no quiero mancharme otra vez”.
Y la cosa no quedó en el ruedo, continuó en la oficina del
empresario Fernando Graña en la avenida Wilson, Graña y Rovira estaban
liquidando cuentas al parecer cuando llegó Dominguín y se avalanzó sobre él
golpeándolo y ambos fueron separados por el empresario.
La feria del 49 la organizó la Corporación Nacional de
Turismo en la plaza de Chacra Ríos y el inicio debió postergarse unos días por
un retraso del barco que traía toros españoles,
tres murieron en el trayecto, se lidiaron toros españoles de Antonio
Pérez de San Fernando, de Leopoldo Clairac, Salvador Guardiola, destacando el encierro de Fermín Bohórquez. De los
nacionales fueron Salamanca y La Viña. Ese año se llevó el trofeo de la feria Antonio
Bienvenida. Se dieron cuatro tardes de
abono del 6 al 20 de noviembre con una extraordinaria el 30 de octubre. Ese año hicieron el paseíllo además de los
referidos toreros, Pepe Luis Vásquez, Pepe Dominguín y Alejandro Montani.





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