Magaly Zapata desde Chota
Ayer se cerró la Feria San Juan Bautista con la salida a hombros de Morenito de Aranda y Tomás Rufo aue hizo su presentación en suelo peruano. El infortunio con la espada -cosa rara- hizo que Andrés Roca Rey saliera a pie del coso El Vizcaino y más nos dolió en su primero porque cuajó una faena de suavidad, saber y sabor toreros. Solo cortó una oreja en el suiguiente. El ganado fue Núñez del Cuvillo, parejo en presentación, con nobleza y calidad aunque poco desplazamiento en algunos casos.
Vinos un Morenito de Aranda que firmó dos buenas faenas. Desde el primero no se guardó nada, dio toda su esencia y saber empacado en gran torería. Porta gayola fue su muestra de intenciones. Veronicas bonitas y el inicio de faena de rodillas administrando alturas y luego distancias
para sostener la calidad del toro que metió mejor la cabeza por naturales y lo lució con mucho gusto y finura en las manos del burgalés. Pinchazo y entera. Leve petición. Palmas. Palmas en el arrastre.Vuelta al ruedo.
En su segundo llegó el premio. Obra y gracia andar por la cara del toro con pausas y sin prisas para componer con cabeza con conocimiento y mucha torería la calidad con flojedad del Cuvillo. Naturales largos y redondos y molinetes de escultura sin perder la verticalidad que es pureza torera. Estocomazo arriba y dos orejas
Andrés Roca Rey llegó con la presión de haberse ido a pie el día anterior por el mal uso del acero y lamentablemente esta vez tampoco le funcionó. Extraño en él. En su primero dejó una de las mejores faenas que le he visto. Verónicas que son más que lances a pies juntos, son esencia. Quite por una saltillera y gaoneras apretadas pero quieto en los medios como una escultura rematadas a una mano. El toro tenía nobleza pero era reservón aún así Andrés fue capaz de sostener su flojedad con ese poderío sutil que arropado con una especial parsimonia torera, inició de rodillas y cuajó en los medios una obra maestra que no fue capaz de refrendar por pinchar. Una pena. Era de premio grande.
El brindis al matador Aníbal Vásquez fue emotivo. Fue su apoderado en épocas que se hacía llamar El Andi y toreaba al lado de su hermano Fernando también por él representado. Fue una feria de muchos sentimientos conmocionados para la figura, me lo dijo en declaraciones. Y en hechos como poner las banderillas que de becerrista usualmente hacía y compartir el tercio con el banderillero Ronald Sánchez hombre de confianza de su hermano y que desde que era El Andi también salía y hasta hoy con el. Reconocimiento de la figura al esfuerzo de torear y banderillar con la herida en el recto de uno de sus hombres de confianza en el país. Antes regaló en los medios un soberbio quite por tafalleras y gaoneras que puso en pie al público.
Tras los emotivos 4 pares donde parecía ver al Andi! Llegó la faena. Brindis al respetable y alejado del toro se puso rodilllas en tierra para pasárselo por detrás y delante varias veces y muy cerca de la chaquetilla. El público se encendió y con sumo cuidado y temple trasteó las cortas embestidas de su toro que tenía mejor condición por el pitón derecho. Se lo dejó venir de largo para aprovechar la inercia y ligar series. Luego se pegó el arrimón y las astas rozaban la plata del bordado en blanco. Debió ayudarlo mucho para construir faena que iba para premio pero otra vez a pinchar. Hay días en que los astros no se alinean para el triunfo. Hubo petición. Oreja. Salió andando del coso que en pie ovacionó a su ídolo.
Tomás Rufo cruzó el anillo desmonterado. Su toro de presentación fue Comunero 65 que lanceó con gusto en el saludo de quito por tafalleras. Tuvo ritmo y nobleza en su muleta y toreó en redondo con temple siempre en los derechazos. Pero lo mejor llegó al natural que los dibujó largos y en redondo, girando en un palmo de terreno. Pinchazo hondo. Palmas.
No quería irse de vacío. Larga cambiada y afarolado también de rodillas en los medios indicaban el derrotero. Tras brindar a Roca Rey inicio de rodillas por derechazos templados sin someter para ayudar y sostener el flojito de Cuvillo. El toro quería ir por bajo, humilló pero cuando le exigía con la tela caía por eso midió siempre a media altura. Por uno y otro pitón la faena tuvo calidad como la embestida del toro. Esta vez enterró el acero. Petición y dos orejas.
Y con la insólita salida a pie de Roca Rey, la doble puerta grande que totalizaron 7 toreros a hombros por faenas de doble apéndice y un toro indultado de Castillejo de Huebra concluyó una ambiciosa feria chotana de Producciones La Esperanza que en los hechos y con sus matices marcó un hito en la historia de El Vizcaino, por los 4 encierros españoles y un cartel de máximas figuras.
PREMIOS DE LA FERIA
Triunfador, Fernando Adrián por segundo año consecutivo
Mejor Faena, la de Roca Rey en su primero del cierre
Mejor Ganadería, Núñez del Cuvillo
Mejor Banderillero, Alonso Mamani
Mejor Picador, David de la Barra